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Así Nos Conocimos 27 de Abril de 2019

Una unión de “colegas y esposos” con vocación a la medicina

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Foto: Orlando Amador.

El ortopedista Juan Manuel Borda y la pediatra Juliana Otero aseguran que se han convertido en el “principal apoyo del otro”. Juntos han crecido en sus proyectos personales y profesionales.

Daniela Murillo Pinilla @DanielaMurilloP
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Los médicos tenemos que ser buenos colegas ante todo. Tenemos que ayudarnos y cuidarnos entre nosotros, aunque tengamos discrepancias en prácticas, formas de pensar y de ser”. Con estas palabras, la barranquillera Juliana Otero se refirió a la que es hoy día una regla de oro en su profesión. 

Estudió Medicina en la Universidad del Norte y se especializó en Pediatría en la Pontificia Universidad Javeriana en Bogotá. Precisamente fue en la capital donde conoció al médico Juan Manuel Borda Sánchez, quien hoy es su esposo. 

“Lo más sorprendente de todo es que a pesar de que estudiamos en la misma universidad, nunca nos vimos cuando estábamos cursando nuestras carreras, pues él estudió Medicina y se especializó en Ortopedia también en la Javeriana. A nosotros nos presentaron en una integración de la universidad después de graduarnos. Pero en ese momento no hablamos”, recordó Juliana. 

En el 2014, Juan Manuel tomó la decisión de radicarse en la capital atlanticense y empezar a fortalecer desde esta ciudad su carrera profesional. 

“En ese tiempo yo también estaba en Barranquilla porque estaba disfrutando de mis últimas vacaciones de la residencia. Fue en esa época cuando recibí un mensaje de él en el que me invitaba a salir. Recuerdo que, de hecho, nuestra primera cita fue ver el partido de fútbol de Colombia contra Uruguay en el Mundial de 2014. Ese día ganamos y toda la ciudad estaba celebrando”, contó Juliana. 

Con el paso del tiempo, Juliana, quien vivía en Bogotá, decidió devolverse a su ciudad natal. Formalizó su relación de noviazgo con Juan Manuel y empezó a trabajar en la unidad de urgencias de una clínica. Al año de novios se comprometieron y uno año después se casaron. Hoy día ya tienen tres años de matrimonio. 

La tolerancia y la camaradería son dos valores esenciales para la pareja. 

“A pesar de que estamos trabajando en dos áreas distintas de la medicina, no estamos tan alejados en nuestro día a día. Compartimos un consultorio médico en la Clínica Portoazul y así hemos ido creciendo juntos profesionalmente”, comentó Juan Manuel. 

Por su parte, Juliana manifiesta que la medicina se ha convertido en una base que los ha unido como pareja, pues ha podido aprender de la especialidad de Juan Manuel. 

“En esta profesión no es común que uno se lleve el trabajo a casa, pero si nos llevamos los casos difíciles. Esos en los que uno realmente desea que haya una evolución, aun sabiendo que no podemos ir más allá de lo que está en nuestras manos. Al final del día terminamos conversando sobre esto. Él es para mí un gran apoyo”, dijo Juliana. 

Desafíos.

Los especialistas aprovecharon para expresar cuáles son los desafíos a los que se están enfrentando en la actualidad en sus respectivos campos. Ella se considera una apasionada “de la crianza respetuosa” y asegura que “resulta triste” cómo algunas prácticas naturales de la maternidad se han ido perdiendo por “la tecnología y la aparente moda”. 

“Uno de mis retos es rescatar la lactancia materna como fuente principal e inigualable de la alimentación en los bebés. Se trata de mostrar esos beneficios físicos y emocionales, ese apego a la madre que se ha ido desnaturalizando con el pasar de los años. En la actualidad es considerada como rara la mamá que pueda lograr por sí sola la lactancia y es decepcionante que las madres empiecen a creer que es algo que muy pocas logran, cuando es todo lo contrario”, estableció. 

Por otro lado, Juan Manuel afirma que es importante que el profesional de la salud “no se quede atrás” en los nuevos avances y cambios de la medicina. 

Hoy día añaden que el “ser colegas” les ha permitido manejar apropiadamente “el tiempo, los horarios y turnos”. “Hay mucha tolerancia en este aspecto, a veces él tiene cirugías los domingos y yo tengo que trabajar festivos o nos llaman a la madrugada. Pero estamos en el proyecto de atender a nuestros pacientes”, afirmó Juan Manuel. 

“Hoy podemos decir que nos fortalece nuestra camaradería. Que somos amigos y nos gusta hacer las mismas cosas. Siempre estamos dispuestos a ayudarnos el uno al otro y brindar una mano a los demás. Esta es una profesión muy atacada, por eso somos muy unidos”, puntualizó Juliana. 

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