El id es:node/153126
Perfil 13 de Julio de 2019

Nancy Cabrera y su ‘dulce conexión’ con Lola y Eddy

El usuario es:
Foto: Orlando Amador.

La chef comparte en esta edición la historia de cómo rescató de la calle a sus mascotas. Hoy día se considera una “afortunada” de tener a estos compañeros perrunos y hace un llamado para promover el movimiento ‘pet-friendly’ en establecimientos del país.

Daniela Murillo Pinilla @DanielaMurilloP
Compartir:

Nancy Cabrera vive todos los días una aventura con sus compañeros de cuatro patas. Lola y Eddy son una fuente “de amor incondicional y desinteresado”. Cambiaron su vida “para bien”, pues asegura que no hay un momento en el que estos “hijos perrunos” no le saquen una sonrisa. Pese a que ella no los buscó, estos fieles compañeros fueron los que se cruzaron en su camino y desde ese momento no se han separado.

“La primera que conocí fue a Lola hace 13 años. Recuerdo que luego de una sesión de fotos de EL HERALDO, con motivo del Día del Amor y la Amistad, fuimos al aeropuerto. Allí veo pasar a una perrita con una camada de cachorros y la que iba de último era Lola. Estaba totalmente desnutrida, la recogimos y la hospitalizamos. Esa noche el veterinario nos dijo que era posible que no fuera a sobrevivir, pues tenía una fuerte infección en la garganta”, dijo. 

Sin embargo, para su sorpresa, la perrita sobrevivió. Nancy, quien vivía con sus papás, se la llevó para su casa y la escondió, debido a que sus padres no querían mascotas en casa.  

“La ocultaba debajo de los sofás, en el cuarto y cuando salía, siempre la llevaba conmigo. Hasta que un día se dieron cuenta. Hoy día la aman y es la consentida de ellos”, compartió. 

Con Eddy, la historia es distinta. Hace cinco años, mientras se encontraba saliendo de su trabajo, vio a un perro sangrando en la calle. Cuando se acercó, se percató que alguien le había cortado una de sus patas traseras. Lo recogió y hoy día afirma que es “el rey de la casa”.

“Fue una etapa difícil porque duré un año luchando para que él pudiera sobrevivir con su pata lastimada. Pero él me encontró y me adoptó como su familia. Esa lucha de él por vivir me enseñó la importancia de amar la vida como algo hermoso”, comentó. 

Su corazón está dividido entre sus hijos perrunos. Manifiesta que los ama por igual, incluso hace un tiempo decidió incluir en su cadena de restaurantes Nancy Cabrera nuevos platos inspirados en sus mascotas. “Hay una hamburguesa que se llama Lola y otra que se llama Eddy”, agregó. 

Hoy día se considera “la persona más feliz” de tener a este par en su vida. Además, afirma que sus restaurantes fueron de los primeros en unirse al movimiento pet-friendly en Colombia. 

“Hace ocho años recibimos en nuestro restaurante a una señora que vivía en Estados Unidos y que estaba de visita en Barranquilla. Cuando llegó nos contó que era el cuarto restaurante en el que no tenía permitida la entrada su perro de compañía. Era una mascota muy especial para ella,  pues era un apoyo en temas de salud. Lo dejé entrar y como vi que todo el mundo era feliz, tomé la decisión de que cualquier mascota pudiera entrar también y aproveché para ingresar a Lola y a Eddy”, afirmó. 

Nancy asegura que, debido a su trabajo, debe estar viajando constantemente a Cartagena. Estando allí suele quedarse en el hotel Capilla del Mar con “perros a bordo”, pues nunca los abandona. “En este hotel tienen la campaña de que las mascotas son parte de la familia, por eso yo quiero invitar a los restaurantes y hoteles a que se unan a este movimiento. No tenemos que separarnos de los seres importantes en nuestra vida en los viajes”. 

Además, aprovechó para apoyar la adopción responsable de animales. Cuenta que es importante que las personas se animen a entender que los perros que están abandonados en las calles pueden brindar “mucho amor y cariño”. 

“Lo importante es cuidarlos, quererlos y promover la esterilización. Ellos también tienen derecho a ser felices”, afirmó.

Así pues, todas las noches, Nancy confiesa que suele abrir un espacio en su cama para sus perros. 

“Trabajo casi que 20 horas al día. Y cuando llega la noche a veces duermo incómoda para no despertarlos porque ellos son los dueños de la casa, toda mi vida gira en torno a su comodidad. Quiero que sean felices porque es la única manera que tengo para agradecerles todos los beneficios que dan a mi alma y corazón”, explicó. 

Pese a ser “hermanos”, Lola y Eddy son totalmente diferentes. Lola es “de pocas pulgas” porque tiene 13 años, un comportamiento más maduro y es tranquila. Por el contrario, Eddy es el recochero y desordenado que muerde zapatos, osos de peluche y almohadas. 

“Lola es muy especial también porque es sobreviviente de cáncer como yo, su mamá. Le ha dado dos veces y las dos veces lo ha superado. Es un milagro, somos dos luchadoras guerreras. Hoy debo decir que el que no crea en Dios, ni en la amistad y la fidelidad, debe adoptar un perro. Son la creación más hermosa”, estableció.

Temas tratados

Mensaje enviado Satisfactoriamente!
REPORTAR UN ERROR O SUGERENCIA
Ir a EL HERALDO