El id es:node/152492
Perfil 11 de Mayo de 2019

“No hay un perfil para definir a la madre perfecta”

El usuario es:
Foto: Orlando Amador

La barranquillera María Elvira Cuello contó cómo es un día a día en su hogar desde el fallecimiento de su esposo, Abel Carbonell. También habla de la relación con sus cuatro hijos, sus pasatiempos y hábitos familiares.

Sharon Kalil
Compartir:

Un día de María Elvira Cuello normalmente empieza a las 5:00 de la mañana cuando desea ejercitarse, aunque si no lo hace inicia tan solo una hora después, justo cuando se encarga de alistar para el colegio a sus cuatro hijos: Estefanía, de 12; Abel, de 9; Emilia, de 5; y María, de 4.

Ser madre soltera a sus 34 años ha hecho que la vida de esta barranquillera esté entre su hogar y su trabajo, por lo que después de llevar a sus hijos al colegio se dirige a laborar a la repostería Dolce Zucchero, que tiene junto con su hermana. “En las tardes me dedico a mis hijos... me toca hacer de chófer para llevarlos de una clase a otra o a una cita con la psicóloga, y así transcurre el día”.

En su hogar no existen las siestas, debido a que en la tarde la prioridad son las actividades recreativas y las tareas del colegio. “Aquí todo el tiempo estamos moviéndonos”.

Cuando llega la noche el único deseo que tiene María Elvira es llegar a su casa, acostarse y arroparse en su cama, pues siente que no puede con su “alma”. “Ellos se duermen muy temprano... a eso de las ocho de la noche ya están acostados y las luces están apagadas, contó la también diseñadora industrial.

Ahora bien, “religiosamente” los sábados la cita de la familia es en casa de los padres de María Elvira para almorzar y, luego, van a piscina, a playa o simplemente se quedan en casa  viendo películas.

“La gente me pregunta cómo logro hacer todo esto y la verdad es que no lo sé... no ha sido fácil, sobre todo porque estoy sola, aunque gracias a Dios cuento con la ayuda de mi familia y de las mamás de los amigos de mis hijos, quienes me han apoyado cuando no puedo ir a recogerlos al colegio, pues ahora es muy difícil con el tráfico de Barranquilla... pero ahí vamos, un día a la vez”.

El secreto para llevar las riendas de su familia es “ser organizada”, aunque también tiene ciertas reglas, por ejemplo, si sus hijos tienen algún problema ellos mismos deben solucionarlo, aunque siempre habrá un consejo de su parte.

“Todo acto tiene sus consecuencias para bien o para mal... lo primero que les digo es que no hagan lo que no les gustaría que le hicieran a ellos”.

Por otra parte, María Elvira manifestó que todas las mujeres son buenas madres y que no hay un perfil para definir a la mamá perfecta, debido a que “todas son humanas”. Aseguró que al final del día todo se trata de dar amor y de ver cómo los hijos son felices y cómo salen adelante.

Recordó que a su primera hija, Estefanía, la tuvo cuando estaba por cumplir 22 años. Su embarazo, a pesar de que fue sorpresivo, ha sido lo “más lindo” que le ha pasado en la vida. “Es duro ser mamá. Hay momentos en los que me levantó y digo “ay, quiero salir corriendo y dejar todo tirado”, pero después la recompensa es mucho más grande que lo que uno da.

Difícil momento. La vida de María Elvira dio un giro de 180° el 3 de julio de 2016 cuando su esposo, Abel Carbonell, quien se dedicaba a la comercialización de carbón, falleció al sufrir un paro respiratorio y un derrame cerebral.

“Gracias a Dios ayudó mucho el hecho de que mis hijos tuvieran una rutina ya establecida. Eso fue clave para salir adelante y, como todo, la tempestad pasa y sale el arcoíris y, poco a poco, todo va encajando en su lugar”.

Ahora María Elvira está llena de fuerza y tiene el pensamiento de que “uno puede salir adelante, está en cómo se quiere ver: si te quieres dejar vencer por cualquier golpe o si vas a aprender de él. Es sacar la fuerza interior y dar gracias por la vida que se tiene”.

En la actualidad, María Elvira también tiene un blog que creó hace dos años con el propósito de expresar todas las situaciones que rodean su vida. “Es como un diario. Escribo sobre cómo salir adelante y no dejarnos vencer de los problemas (...) todo pasa y todo tiene que ver con la actitud que tenemos ante la vida. Hay que salir y disfrutar porque la vida se nos va en un segundo”.

La barranquillera también contó que hacer ejercicio es muy importante para ella, ya que esto la ayuda cuando quiere “pelear” consigo misma.

“Hago ejercicio mínimo dos veces a la semana desde que murió Abel. Esta es una forma de desahogarme y de botar toda la energía. El momento del descanso es llegar a casa, bañarme y acostarme. También me dedico a cuidarme mucho y a ponerme bonita, porque así me siento bien”.

Ahora María Elvira sueña con sacar adelante a sus hijos para que sean “unas personas fuertes y felices ante todo”.

Temas tratados

Mensaje enviado Satisfactoriamente!
REPORTAR UN ERROR O SUGERENCIA
Ir a EL HERALDO