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Sin Photoshop 15 de Diciembre de 2018

Álex y Jerry encienden fogones y apagan tristezas

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Foto: Jose Capela

La complicidad les ha permitido a esta pareja seguir trabajando por lo que ellos llaman responsabilidad social.

Loraine Obregón Donado - Instagram:@soyloraineo

Esta pareja trabaja de la mano en proyectos altruistas a través de la cocina. En la actualidad lideran un programa en el que benefician a la mujer y brindan apoyo a una fundación que atiende a habitantes de la calle.

Hace más de ocho años Álex Quessep y su esposa, Jerry An Certain, atendieron a un llamado especial. Hoy día los dos lo califican como una sintonía que los llevó a trabajar por la responsabilidad social, a través del proyecto Cocinando alegría.  

La consolidación del mismo fue posible hace tres años, justo cuando lo presentaron en la Oficina de la Mujer, Equidad y Género del Distrito, y donde lo adoptaron para ponerlo en marcha. Al principio trabajaron con un grupo de 60 mujeres, con las que lograron cumplir la esencia del proyecto, que básicamente fue tomar la cocina como un vínculo y un común denominador.

“La cocina tiene economía familiar, pues muchas de las mujeres que han participado son cocineras de casa, quienes se rebuscan vendiendo fritos, asados o comidas por encargo, así que lo que hemos querido –desde que iniciamos hasta ahora– es fortalecer a cada mujer a partir de su oficio pero de forma integral. Lo dividimos en dos etapas, la primera: Cocina como vínculo incluyente y la segunda: Cocina, proyección y desarrollo de mujer y género en el distrito de Barranquilla. Al principio empezamos trabajando en la cocina, luego una psicóloga las ayuda en el tema de la superación personal y más tarde otra persona las guía en el proceso de cómo sueñan su producto, el nombre que le dan, su marca, la receta estándar, además de cómo arreglarse para sí mismas y que esto sea proyectado al visitar un cliente y al dar a conocer sus productos”, resaltan Quessep y Certain, propietarios del restaurante Zaitún.

Hasta el momento, han beneficiado a más de 400 mujeres y a principio de este mes culminaron la segunda fase de un grupo de 60 mujeres que recibió conocimientos sobre la introducción en la cocina y los sabores del Caribe colombiano. También conocieron el mestizaje que ha influenciado la gastronomía del Caribe, de la mano de cocineros libaneses, asiáticos, italianos y dos expertos en panadería y repostería. Así mismo, aprendieron sobre emprendimiento, superación personal y proyección desde el couching.

La aplicación del proyecto, según la barranquillera y el sincelejano, les ha dado a las beneficiadas la oportunidad de asistir a ferias en las que han dado a conocer sus productos y han aunado esfuerzos para continuar con su portafolio mediante el cual mercadean. En resumen estiman que es un proyecto que estimula a la mujer para que sea consciente de las capacidades que tiene como un ser productivo, autónomo de generar recursos para sí misma y competente para transformar el entorno que la rodea. Cada año le agregan un nuevo componente en pro del género femenino y la familia.

“Dentro de las beneficiadas existe un grupo poblacional de madres cabezas de hogar, casadas y colombianas víctimas del éxodo de Venezuela, entre otras. De manera general puedo decir que es un grupo diverso, que en su gran mayoría ha experimentado un estado de pobreza, muchas veces por falta de consciencia de ellas mismas, pues recordemos que venimos de una sociedad históricamente machista, en la que la mujer ha crecido con ese sentido y así mismo se ha anulado por pensar que es incapaz de hacer algo grande”, señala Quessep de forma tajante.

Álex y Jerry manifiestan que ayudar al otro les genera un sentimiento inefable, además de un regocijo interior que los motiva a continuar haciéndolo.

Consideran que para seguir beneficiando a la mujer en estado de vulnerabilidad es de gran relevancia continuar con la generación de proyectos que sean sostenibles, pues de esta manera recibirán la preparación y al final lograrán ser productivas.

Cada una de las participantes de Cocinando alegría tienen historias con talante de ser ejemplo de superación. De hecho, una de las que más ha impactado a esta pareja es la situación de una mujer que cuenta con una discapacidad física, que le gusta cocinar, pero que le costaba permanecer largas horas de pie, y pese a ello asistió a cada uno de los cursos; en el presente cuenta con una pequeña empresa de congelados en su casa.

Por otro lado, Jerry manifiesta que ayudar a las personas ha fomentado entre su esposo, hijos y ella el trabajo en equipo. Asegura que en todo el trabajo que ha adelantado con mujeres ha vivido un proceso invaluable, en el que ha podido verse reflejada en cada una de las participantes del proyecto Cocinando alegría.

Otro proyecto. Certain afirma que en el presente, desde Cocinando alegría, ponen un granito de arena en la Fundación Abrazando almas, la cual se dedica a trabajar con habitantes de la calle. La misión de la pareja está enfocada en donar alimentos cada vez que realicen  una jornada con este grupo poblacional, pues tienen claro que llegaron al mundo a “encender fogones y apagar tristezas”.

“Llevamos tres jornadas aportando la alimentación en la fundación. Básicamente desde nuestro restaurante compramos los insumos y nuestro equipo de cocina prepara los alimentos, llevamos entre 180 a 200 almuerzos y al estar con los habitantes de la calle nos sentamos con ellos a escucharlos... tengo que decir que para llevar a cabo lo de la alimentación hemos contado con la ayuda de personas que se han unido y han aportado para que continuemos con la labor”.

Cierre de fin de año

En una ceremonia protocolaria, 60 mujeres cerraron el año y la culminación de los talleres que realizaron a través del proyecto que lideran Álex Quessep y Jerry An Certain.

Según Álex Quessep
“A través de Cocinando alegría la mujer se da cuenta de que es capaz de hacer lo que se proponga”.

 

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