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Sin Photoshop 13 de Enero de 2018

La musa que inspira a Fernando Jaramillo

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Foto: Archivo particular

Sus obras se venden por Internet y han llegado a países como Estados Unidos, España, Chile, Polonia y Reino Unido.

Redacción

El artista samario, a través de sus pinturas, exalta la vida y la libertad. Pronto revelará una obra que será “un vómito contra la sociedad”.

Espontáneo, curioso y sensible, así se define el pintor samario Fernando Jaramillo Vélez. Desde 1990 comparte sus creaciones en exposiciones por el mundo.
 
Desde niño sintió afinidad por el arte y de forma innata dibujaba en todo momento los objetos que le rodeaban. “Recuerdo que mi mamá decía que aprendí a dibujar antes que a escribir, aunque seguro eran mamarrachos los que hacía”, comenta entre risas Fernando.
 
Sus padres eran comerciantes antioqueños de textiles, nada relacionados con el mundo de las artes. Pero esto no fue impedimento para que los dos  apoyaran su sueño.
 
Jaramillo cuenta que tomó sus primeras clases de dibujo artístico en las casas de cultura de Santa Marta. Paralelo a esto, de forma autónoma buscó enciclopedias de arte en las que conoció pintores como William Turner, que se caracterizó por retratar crepúsculos. La obra de Turner sirvió de inspiración para Fernando, pues veía en los atardeceres samarios un gran potencial para ser pintados.
 
Asistió a la Escuela de Bellas Artes y más tarde ingresó a la Universidad de los Andes, donde recibió educación en Artes Plásticas. Luego estudió Diseño Gráfico y Fotografía para ganarse la vida.
 
Desde muy joven identificó su arte por la vertiente de lo abstracto, lo cual  define como “tomar las formas realistas de lo que percibimos y a partir de allí generar unas nuevas con la ayuda de nuestra imaginación”.
 
En las corrientes del abstraccionismo se va por la línea de las formas orgánicas, que hacen referencia a formas de la naturaleza.
 
Explica que decidió explorar este camino ya que se declara “apasionado de la vida y la libertad”. Lo inspira la naturaleza, por lo tanto en sus cuadros retrata creaciones abstractas de formas que percibe a través de un microscopio. Aunque, todo el proceso es llevado por la imaginación, inspirado a través de las líneas y el juego de colores.
 
Fernando comenta que las emociones siempre están allí, pero no de manera intencional. “Yo no inicio un cuadro con el pensamiento de que será algo triste o alegre, pero en el proceso se evidencia mi estado de ánimo. Esto es evidente con los colores que elijo y las formas que pinto”, dice el artista.
 
Jaramillo crea abstracciones biomórficas con las que hace alusión al mundo unicelular.
 
Paralelo al proyecto que Fernando ha venido desarrollando con el arte biomórfico, también está gestando uno por la corriente expresionismo figurativo. Allí lo más importante no es demostrar la técnica sino las emociones, lo inmediato, el error.
 
El samario se inspira mucho en el Rock & Roll y el Jazz para crear esta obra, y la define como “un vómito contra la sociedad. Es mostrar a la humanidad como monstruos en el mundo”. Son cuadros llenos de figuras, letras y otros elementos expresivos. Considera que es una obra desagradable, pero con contenido, llena de emoción y que toma como referencia La quinta del sordo, de Goya.
 
“No importa si la hoja se rompe, si hay una mancha, eso no es lo importante”, comenta Fernando. Aún no la termina, de modo que desconoce cuándo será expuesta.
 
Agrega que a principios de diciembre participó de la feria de arte contemporáneo más importante del mundo. Reunió a más de 500 artistas internacionales y los más exigentes críticos del arte, curadores, compradores y visitantes.
 
“Fue una experiencia única, fue la primera vez que asistí a un evento de esta magnitud y aprendí mucho. Hice nuevos contactos, recibí consejos para hacer cada vez mejor mi trabajo y aprendí más sobre el negocio del arte”.
 
Jaramillo comparte su vida, desde hace 17 años, al lado de su esposa, que es administradora de empresas.
 
“Mi esposa estuvo conmigo en Miami y siento que allí realmente pudo comprender mi ambiente laboral. Ha sido una gran compañera de vida y un gran apoyo emocional durante todos estos años”, afirma.
 
En su tiempo libre le gusta montar bicicleta para ejercitarse, además practica un hobbie peculiar.
 
“Me gusta mucho ir a los supermercados y observar las etiquetas y empaques de todos los productos. Observo las combinaciones de colores, los diseños y las formas, eso me inspira mucho”.
 
Finalmente, Fernando define el arte como una “expresión del alma”.

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