EL HERALDO
Facebook Twitter Instagram You Tube Google+
SUSCRÍBETE
El id es:node/144621
Sin Photoshop 12 de Agosto de 2017

“Me gustaría cubrir problemas en cualquier lado”: Andreína Solórzano

El usuario es:

Foto: Camilo Espitia

Andreína Solórzano es considerada un símbolo de buen gusto, moda y belleza. Estas imágenes dan prueba de ello.

Alejandro Rosales Mantilla

La presentadora y reportera caraqueña, radicada en Colombia desde 2009, cubrió para Noticias Caracol las pasadas elecciones en Venezuela. Aquí cuenta parte de esa experiencia.

De las pasarelas y las noticias de la farándula, Andreína Solórzano pasó a cubrir las noticias de su convulsionada patria. En el fin de semana, quizás el más “caliente” en la historia moderna de Venezuela, a la presentadora se le encomendó en Noticias Caracol el cubrimiento de las pasadas elecciones a la Asamblea Constituyente convocada por el presidente Nicolás Maduro. 
 
El resultado ya lo conocemos. El régimen madurista terminó de romper cualquier orden lógico democrático e ingresó sin recato a la historia de las dictaduras en el mundo; y Andreína Solórzano estuvo allí informando a Colombia y a sus compatriotas, que como ella están aquí radicados. Desde el famoso barrio Paraíso, de Caracas, bastión opositor, muy cerca de los bombazos y las manifestaciones, sintiendo como periodista y venezolana, Andreína fue testigo de que la libertad en su tierra está pereciendo. Cree que el cambio, tarde o temprano, se va a dar. También le gustaría —afirma— “seguir cubriendo problemas en cualquier lado”.
 
 P  ¿Qué sintió al cubrir las elecciones de la Asamblea Constituyente en su país?
 R  Digamos que como periodista me sentía muy orgullosa de lo que estaba haciendo, de contar, hablar, decir, que se sepa lo que pasa fuera de las fronteras con Venezuela. Personalmente, como venezolana, me sentí muy conmocionada de ver el estado de deterioro general del país, pues tenía tiempo que no iba. Me tocó recorrer bastante la ciudad, y me di cuenta que el deterioro era muy grande, sentí mucho dolor de patria, pero a la vez sentía bastante orgullo y agradecimiento con el Canal Caracol y con Colombia de que se le estuviese dando esa cobertura e importancia a lo que nos está pasando en Venezuela. Yo como venezolana me sentí acompañada de saber que esos días abría el noticiero con 30 minutos de lo que estaba pasando. Yo me decía “¡vaya!”, además porque el banner decía: “Estamos con nuestros hermanos venezolanos”. En ese momento lo único que podía sentir era mucho agradecimiento como venezolana.
 
 P  ¿Sintió miedo?
 R  Yo no sé si pasa como cuando uno es turista, que uno cree que nada le va a pasar. Eso era parte de lo que me impresionaba, era ver cómo yo estaba ejerciendo mi trabajo y no sentía ninguna amenaza. Los compañeros que son más curtidos en el asunto y que trabajan allá en el día a día, el señor que me transportaba en la moto, todos me decían: “nos estamos tardando mucho acá, apúrate, estamos corriendo riesgo, en cualquier momento viene la Guardia Nacional o el Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional) y nos llevan”. No sé si yo pecaba por novata en ese campo, de trabajar en Caracas después de tanto tiempo de haberme ido, que a veces no sentía riesgo alguno cuando sí lo había para la gente que conoce. En algún momento acababa yo de llegar a la Plaza Altamira y minutos antes había estallado un artefacto explosivo que dejó heridos y unas motos dañadas. En realidad la cosa sí está caliente allá y caí en cuenta de eso en ese momento, y cuando estuvimos en el barrio Paraíso, donde fui testigo del enfrentamiento en las calles de la Guardia Nacional y las personas, todo muy cerca de mí. Ahí entendí el peligro que es ejercer el periodismo en Venezuela. Los colegas salen con la cámara, la grabadora, el chaleco y la máscara antigas, lo que me parece absurdo, no debe ser así ni en Venezuela ni en ninguna parte.
 
 
P  En este momento, ¿qué actitud cree que deben asumir los venezolanos que están fuera de su país? 
 R  Que uno se vaya no quiere decir que a uno no le duela o que uno se desligue. El venezolano nunca fue inmigrante, nunca salió de su país. No era fácil ver venezolanos viviendo en tantos lugares como se ve hoy en día; y yo creo que esto que está pasando ha reforzado nuestro lazo, nuestro amor por el país que antes, tal vez, no se había puesto a prueba como ahora. Yo creo que somos muchos los venezolanos que estamos por fuera que con nuestro actuar, nuestro trabajo, estamos aportando un granito de arena para la transformación de la nueva Venezuela que estamos esperando. Yo estoy feliz de estar viviendo en Colombia y esta es mi segunda patria, la quiero igual, no sé si yo volvería a Venezuela, pero sí sé de muchos venezolanos que están esperando que haya un cambio para volver con su conocimiento, con lo que han aprendido para hacer país. 

Etiquetas

Más de revistas