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Temas del Padre 06 de Enero de 2018

Vida nueva, año nuevo

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Padre Alberto Linero

Algunos quieren cambiar su vida pero siguen teniendo las mismas actitudes y acciones. Lamento informarles que así, aunque lo deseen con todas las fuerzas de su ser, no lo van a conseguir. Solo cambia quien toma la decisión de pensar de otra manera, quien opta por un lenguaje constructivo que inspire a la renovación, quien disciplinadamente tiene actitudes que expresen sus nuevos deseos y, claro, quien encarna esas decisiones en actitudes que expresen su conversión.

Los cambios no se dan por arte de magia. No hay “abracadabras” que alteren nuestras maneras de vivir. Ni hay influencias metafísicas que nos hagan ser mejores personas. Si queremos cambiar y mejorar debemos hacer un plan de trabajo y dedicarnos con todas las fuerzas de nuestro ser a lograrlo. A veces suenan ridículas nuestras promesas de cambio porque no van acompañadas de las necesarias decisiones.

Lo primero que se debe mejorar es la relación consigo mismo y para ello es fundamental que se evalúe el diálogo interior. Es decir, que se revise qué se dice constantemente. Si no hay una buena calidad en tus pensamientos no habrá buenas acciones ni podrás amarte y valorarte como se debe para ser feliz. ¿Son positivos tus pensamientos? ¿Tus pensamientos te afirman en las cualidades que tienes o son destructivos y críticos de todo tu ser?

También es importante revisar el lenguaje. A veces, sólo decimos palabras que destruyen, enferman y generan el peor de los ambientes. Si no sabemos comunicarnos no podremos tener relaciones funcionales, gratificantes y constructivas. Hay que saber hablar y saber escuchar. No podemos simplemente espetar lo que queramos por nuestra boca sino hay que pensar bien qué consecuencia trae ese tipo de expresiones, ni podemos comportarnos como sordos ante lo que nos comunican los hermanos. Sin una buena comunicación no hay vida nueva.

Las actitudes tienen que estar marcadas por la bondad, la transparencia, el respeto, la coherencia y la solidaridad. La manera como nos relacionamos con los demás o enfrentamos la vida es decisiva para que nuestro proyecto de vida sea exitoso. Sin buenas actitudes no podemos ser felices, porque seguro vamos a ser rechazados y generaremos conflictos con las personas con las que queremos estar bien.

Lo último que señalo en la construcción de los cambios para una vida nueva, es que todo es un lindo “carretazo” si no encarnamos todo eso en acciones diferentes a las que tenemos. No podemos decirles a los otros que somos nuevos si nuestras acciones siguen siendo las mismas. ¿Qué acciones debes cambiar? ¿Cómo se caracteriza tu actuar? ¿Te muestras como alguien confiable, leal, sincero? ¿Eres una persona que sabe tratar a los otros? ¿Tus acciones te presentan como alguien trabajador, bondadoso y solicito?

Este año puede ser la oportunidad de una vida nueva pero para ello tienes que estar comprometido con tus objetivos y tienes que luchar, disciplinadamente, por realizarlos. Que no te vaya a sorprender diciembre 2018 con las mismas intenciones lindas e irrealizables que ahora tienes pero nada concreto en tu vida, que el cambio que estás pidiendo a gritos no sea una quimera sino una realidad. Te bendigo y te deseo lo mejor.

@Plinero 
 www.elmanestavivo.com
www.yoestoycontigo.com
 

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Vida nueva, año nuevo

Sábado, Enero 6, 2018 - 00:00
Padre Alberto Linero

Algunos quieren cambiar su vida pero siguen teniendo las mismas actitudes y acciones. Lamento informarles que así, aunque lo deseen con todas las fuerzas de su ser, no lo van a conseguir. Solo cambia quien toma la decisión de pensar de otra manera, quien opta por un lenguaje constructivo que inspire a la renovación, quien disciplinadamente tiene actitudes que expresen sus nuevos deseos y, claro, quien encarna esas decisiones en actitudes que expresen su conversión.

Los cambios no se dan por arte de magia. No hay “abracadabras” que alteren nuestras maneras de vivir. Ni hay influencias metafísicas que nos hagan ser mejores personas. Si queremos cambiar y mejorar debemos hacer un plan de trabajo y dedicarnos con todas las fuerzas de nuestro ser a lograrlo. A veces suenan ridículas nuestras promesas de cambio porque no van acompañadas de las necesarias decisiones.

Lo primero que se debe mejorar es la relación consigo mismo y para ello es fundamental que se evalúe el diálogo interior. Es decir, que se revise qué se dice constantemente. Si no hay una buena calidad en tus pensamientos no habrá buenas acciones ni podrás amarte y valorarte como se debe para ser feliz. ¿Son positivos tus pensamientos? ¿Tus pensamientos te afirman en las cualidades que tienes o son destructivos y críticos de todo tu ser?

También es importante revisar el lenguaje. A veces, sólo decimos palabras que destruyen, enferman y generan el peor de los ambientes. Si no sabemos comunicarnos no podremos tener relaciones funcionales, gratificantes y constructivas. Hay que saber hablar y saber escuchar. No podemos simplemente espetar lo que queramos por nuestra boca sino hay que pensar bien qué consecuencia trae ese tipo de expresiones, ni podemos comportarnos como sordos ante lo que nos comunican los hermanos. Sin una buena comunicación no hay vida nueva.

Las actitudes tienen que estar marcadas por la bondad, la transparencia, el respeto, la coherencia y la solidaridad. La manera como nos relacionamos con los demás o enfrentamos la vida es decisiva para que nuestro proyecto de vida sea exitoso. Sin buenas actitudes no podemos ser felices, porque seguro vamos a ser rechazados y generaremos conflictos con las personas con las que queremos estar bien.

Lo último que señalo en la construcción de los cambios para una vida nueva, es que todo es un lindo “carretazo” si no encarnamos todo eso en acciones diferentes a las que tenemos. No podemos decirles a los otros que somos nuevos si nuestras acciones siguen siendo las mismas. ¿Qué acciones debes cambiar? ¿Cómo se caracteriza tu actuar? ¿Te muestras como alguien confiable, leal, sincero? ¿Eres una persona que sabe tratar a los otros? ¿Tus acciones te presentan como alguien trabajador, bondadoso y solicito?

Este año puede ser la oportunidad de una vida nueva pero para ello tienes que estar comprometido con tus objetivos y tienes que luchar, disciplinadamente, por realizarlos. Que no te vaya a sorprender diciembre 2018 con las mismas intenciones lindas e irrealizables que ahora tienes pero nada concreto en tu vida, que el cambio que estás pidiendo a gritos no sea una quimera sino una realidad. Te bendigo y te deseo lo mejor.

@Plinero 
 
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