El id es:node/55221
Bienestar 31 de Enero de 2012

Cuando nos sentimos observados, ¿fortalecemos nuestros juicios morales?

El usuario es:

Compartir:

Los seres humanos son más propensos a modificar su mal comportamiento cuando se sienten observados, revela un estudio realizado por el investigador Pierrick Bourrat, del departamento de filosofía de la Universidad de Sidney, en Australia, en colaboración con Nicolas Baumard, de la Universidad estadounidense de Pensilvania y Ryan McKay, de la Universidad de Londres.

La investigación, que contradice los extravagantes comportamientos que a veces exhiben los protagonistas de los reality shows en todo el mundo, confirmó la predicción de que las personas que creen que alguien las observa —aunque posiblemente no sean del todo conscientes de esa sensación— tienden a mejorar, o al menos a medir, su comportamiento en la casa, oficina u otro lugar donde tenga responsabilidades.

Esto estaría relacionado con lo que cree que podrían pensar las otras personas de él o ella, es decir, cuando está en juego su reputación.

La psicóloga de familia argentina, Beatriz Goldberg, describe que una persona cuando está frente a otra, siempre trata de quedar bien, y más aún, si se trata de dar la primera impresión.

“Con solo saber que nos miran cambiamos nuestro comportamiento y somos otros. Nos hacemos mejores, tratamos de hacer sobresalir las partes más llamativas, ya sea de nuestro aspecto físico, postura, personalidad, etc, todo con la intención de quedar bien con el otro y como parte del autoestima”, señala.

Ahora, la pregunta del millón: ¿Es necesario que el ser humano se sienta observado para que se comporte como debería?

Según la psicóloga Goldberg, “el condicionamiento de la ‘sensación de ser observados’, en la expresión de los juicios morales, hace recordar los resultados obtenidos en diferentes investigaciones en los cuales se afirma que podría ser de gran ayuda en la mejora de la sociedad, pero que ejercer esa presión evita el libre desarrollo de la personalidad, especialmente en el caso de los jóvenes”.

El libre albedrío es algo que debe manejarse con sumo cuidado, especialmente en el caso de las religiones, porque algunas de ellas se valen de que ‘un Dios nos observa’, para evitar los malos comportamientos de los jóvenes y niños, impidiéndoles ser ellos mismos y coaccionando su comportamiento a través de los miedos.

Aunque todas las investigaciones dan como resultado que el ser humano, cuando se siente, o es observado, cambia su comportamiento para bien, también se ha comprobado que las personas se tienden a acostumbrar a esa ‘vigilancia’, y terminan por no prestarle atención con el tiempo. Ese es el caso de los adultos.

“Aunque los resultados obtenidos no prueban que la fe en la existencia de un Dios crítico o que ‘juzga’, esté relacionada con el comportamiento cooperativo, sí demuestran que en el ser humano se da un proceso mental sensible a los juicios de presencias no del todo conocidas, o no del todo vistas”, concluye Beatriz Goldberg.

A favor y en contra

Hay indicios de que sentirse observados puede tener algunos efectos positivos en las conductas y actitudes He aquí algunas de ellas, de acuerdo al estudio:

1. El entorno de observación juega un rol importante, ya que si se está en un círculo social agresivo o posesivo, este puede ser un estímulo negativo para el cambio.

2. Sin embargo, si se está dentro de un ambiente afectivo, cariñoso y de diálogo, el sentirse observado va a generar cambios positivos para la persona.

3. Por otra parte, el sentirse observado en el diario vivir, ya sea en la calle, el trabajo, en una fiesta, etc. es normal.

Todos nos sentimos observados en menor o mayor grado. Pero ojo, si esto es fuerte y se convierte en algo que modifica tu conducta como persona observada y te hace sentir mal, hay que buscar ayuda de un especialista.

Texto: Angélica Conrado Cúdriz
angelica.conrado@elheraldo.com.co

Temas tratados

Mensaje enviado Satisfactoriamente!
REPORTAR UN ERROR O SUGERENCIA
Ir a EL HERALDO