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Bienestar 15 de Mayo de 2012

Lactancia prolongada, ¿qué tanto conviene a un pequeño?

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La más reciente edición de la revista Time muestra en su portada a la californiana Jamie Lynne Grummet, de 26 años, amamantando a su hijo Aram, de 3. La imagen fue usada para ilustrar la crianza con apego como tema central de dicha publicación y ha generado desde aplausos hasta fuertes críticas de quienes aún la consideran obscena. A pesar de los ataques, Jamie afirma que no posó para la sesión fotográfica, sino que alimentó a su pequeño ante la cámara como siempre suele hacerlo.

Revista M!ércoles investigó sobre lo bueno y lo malo de esta iniciativa y con ese fin consultó a varias fuentes en busca de claridad en este sentido. Según la Organización Mundial de la Salud, la leche materna es el alimento ideal para los niños. Incluso, sigue siendo el mejor y primer aportante de calorías y nutrientes después de los 12 o 24 meses de nacidos.

Es más, conforme Lawrence Gartner, presidente del grupo de trabajo de lactancia de la AAP (Asociación Americana de Pediatría), “no hay un límite establecido por lo que es permitido hacerlo con quienes tengan 4, 5 o 6 años, lo cual puede ser poco frecuente, pero no perjudicial”.

La pediatra barranquillera Ana María Segura Rosero dice que “lo ideal sería alimentar a los bebés de este modo hasta el primer año, pero es suficiente hacerlo hasta los seis meses”, afirma.

En adelante, “es necesario mantener un equilibrio de proteínas, carbohidratos, vegetales y frutas, aunque no hay una consecuencia del exceso de leche materna en ese período”, agrega. Plantea la posibilidad de qué Jamie esté utilizando la lactancia como “método anticonceptivo, debido a que hay un juego hormonal importante que evita quedar en embarazo durante esa función, pero no es confiable”, indica.

La médica bioenergética Gladys Díaz, quien proporciona tratamientos a través de una alimentación sana, apoya la anterior opinión y piensa que Jamie está haciendo lo correcto, pues “así se crean lazos afectivos y también se genera seguridad al niño”, asevera.

Al mismo tiempo, añade que “no se trata de algo nuevo, ya que en España era obligación dar seno a los niños hasta los cuatro años, porque era un modo de planificación sugerido por la iglesia”. Por otro lado está la psicóloga Claudia Cervantes quien recomienda “no alargar mucho el amamantamiento, porque el objetivo es crear un límite para que el niño, por instinto, busque la manera de reemplazar el seno con cualquier mecanismo, sea el chupo, el tetero o el dedo”. La profesional señala que no habrá carencia de amor, “porque las caricias, cargarlo, mirarlo o hablarle lo cultivan en ese encuentro tan especial entre madre e hijo”, concluye.

Texto: John Santana
Twitter: @jonsantananeira

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