El id es:node/83123
Bienestar 25 de Septiembre de 2012

Terapia ABA, una ciencia en pro del buen comportamiento

El usuario es:

Compartir:

“El clásico ejemplo de comportamiento para abordar con ABA es aquel que se presenta cuando un niño pide un caramelo por medio de una pataleta, pues sabe que si lo solicita de buenas maneras no lo obtendrá, pero, al hacer una, muy seguramente se lo darán. Por eso dicha conducta inadecuada es, en casos como estos, responsabilidad del adulto, llámese madre o padre u otras personas a cargo”, manifestó Sonia Calderón, magister en educación especial, especialista en autismo y única costeña analista de comportamiento ABA con certificación internacional del Behavior Analysis Certification Board de EU.

Enseñar a los pacientes -sean niños, jóvenes o adultos- destrezas  que faciliten su desarrollo  y que al tiempo puedan ayudarle a adquirir un alto grado de independencia, solucionando con esto su déficit comportamental es, a groso modo, lo que se busca con la terapia ABA, Applied Behavior Analysis, que en español traduce análisis de comportamiento aplicado.

 Cuando una persona está presentando problemas de comportamiento, el objetivo es analizar el por qué de ello, no solo mirar el acto en sí, sino “echar un vistazo concienzudo del antes y el después”. Al parecer, solo de esa forma se logrará tomar los correctivos necesarios. Según la especialista “el problema obviamente es cuestión del paciente, pero el antes y el después, tiene que ver con las personas de su entorno”. 

Adentrándose un poco más al tema, según la doctora Sonia hay percepciones erróneas en cuanto al ABA, pues se cree que solo es funcional en los niños o en personas con trastornos del desarrollo y con mala conducta.

“Los analistas de comportamiento lo que hacemos es mirar el antecedente, identificar qué generó lo que ocasionó el problema y analizar la consecuencia. La realidad de esta ciencia está enfocada en disminuir los comportamientos inapropiados y luego incrementar mejorías en los comportamientos que son deficientes, como en el caso de los niños que hablan poco o que no lo hacen y, en personas que no saben socializar, entre otros”, manifestó Calderón.

Ejemplos como el mencionado al iniciar el presente artículo se pueden apreciar comúnmente en niños regulares (el público infantil es el de mayor enfoque ABA, pero esta ciencia del comportamiento se ejecuta en casos de cualquier edad y en temas tan variados, tales como el rendimiento en la educación escolar, relaciones interpersonales, dominio del ser en cuanto al entorno, entre otros).

En los niños en condición de discapacidad, sean autistas o con síndrome de Down, sucede algo parecido. “La forma de expresión del comportamiento inadecuado -al no poder comunicarse correctamente- es con fastidio, llanto y hasta gritos. Bien sea para obtener algo que quieren o deshacerse de lo desagradable”, asegura la doctora Sonia.

La vía de acción radica entonces en proveer una enseñanza basada en la concentración, reforzando los logros con estímulos de asociación por conveniencia (aprendiendo a pedir correctamente cada cosa) y no solo de premiación (caritas felices, horas libres, más tiempo de juegos, etc.). Esto hace parte de la ruta que codifica ABA al momento de hacer los correctivos necesarios.

Además, dividir una tarea en pequeñas partes, enseñar  una sub-habilidad hasta que sea dominada, permitir la práctica repetitiva en un período definido de tiempo, suministrar ayuda y disminuirla gradualmente tal como sea necesario y, utilizar procedimientos de refuerzo, son algunas de las tareas discriminativas (Método Discrete Trial) más usadas en esta ciencia. El comportamiento es un área que debe tener un trato sumamente delicado. Si no se ejecutan las herramientas correctas, puede haber estancamiento o retroceso.

“La carita feliz -por seguir con el ejemplo- que se le da al niño por el logro obtenido no puede ser una recompensa para todo. Cada acierto tiene su premio en particular. Ante todo, debe estar presente la motivación correcta para que el niño aprenda a hacer las cosas por su propia cuenta, porque ya ha reconocido que se siente bien haciendo lo correcto, que sabe qué le es conveniente, que el entorno se lo hará saber de forma natural y, que lo que no es agradable, no es una opción”, concluyó Sonia Calderón.

Aplicación
El uso de los distintos procedimientos basados en ABA se pueden adaptar a varios escenarios, de acuerdo a las necesidades de los mismos: hospitales, empresas y escuelas son los más comunes.

Características importantes del ABA

¡Ojo con la atención!
El mejor aprendizaje ocurre cuando el estudiante está prestando atención. Si el estudiante demuestra poca, es necesario enfocarse en desarrollar mejores habilidades en dicha área.

Ante los aciertos
Es bueno permitirle al estudiante un descanso cuando las respuestas correctas estén aumentando. No permita que el estudiante anticipe la respuesta.

Claridad ante todo
Debe asegurarse que el estímulo discriminado (instrucción) sea apropiado para cada tarea. Las indicaciones deben ser simples y concisas, debido a que esto ayuda a evitar confusiones.

Generalidades
Tenga siempre presente un adecuado contacto visual, que los niños vean que su atención está en ellos. La cooperación, estimulación sensorial y parámetros de imitación, tienen su momento.

¿Para qué sirve? - Por Sonia Calderón
Esta terapia debe ser guiada por los expertos

Ir de lo gráfico hasta lo experimental desde el punto de asociación es trabajar el concepto de la palabra en sus diferentes formas. En esto actúa la terapia ABA. Por otra parte, el mando en los pacientes es importante, consiste en enseñar a pedir correctamente las cosas. Es pedirlas con las formas aprendidas: con señas, tarjetas, en fin, de acuerdo a cada caso. Esta disciplina no está atada a una discapacidad, patología, ni edad. ABA es para cualquier tipo de persona y en cualquier edad.

Texto: Rafael Escobar Saumet
Twitter: @RalphSaumet

 

Temas tratados

Mensaje enviado Satisfactoriamente!
REPORTAR UN ERROR O SUGERENCIA
Ir a EL HERALDO