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Relaciones 20 de Febrero de 2019

Mi pareja era gay y ahora debo pasar la página

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Foto: Shutterstock

Loraine Obregón Donado - Instagram:@soyloraineo
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Dentro de los parámetros, tal vez sea normal que usted desee una relación amorosa monógama, en la que además de sentirse amado o amada, pueda tener la seguridad de que es el único o la única en la vida del otro. Sin embargo, aterrizándonos un poco en la realidad, en algunos casos esta idea puede verse ‘empañada’ a causa de la infidelidad, una falta que sin duda alguna genera un daño emocional incalculable. Pero, ¿qué sucede en el caso de que el engaño de la otra persona sea por alguien de su mismo sexo?

La psicóloga de parejas, Frauky Jiménez manifiesta que lo primero que se debe hacer ante un caso de infidelidad, sea heterosexual u homosexual, es confrontar al otro y sostener una conversación.

Ahora bien, cuando se trata de alguien que engaña a causa de su orientación sexual “el impacto es mayor, pues la gente no espera que su pareja le sea infiel con alguien de su mismo sexo. Así que, al inicio puede que sienta mucha frustración, miedo y surjan ideas como: quien tenía al lado era un completo desconocido, traicionó mi confianza o el engaño fue doble”.

Por su parte, la psicóloga clínica y de familia Liliana Machado señala que indudablemente es una situación de engaño, en la que una de las partes encubre su naturaleza y la otra persona la desconoce. “Hay veces que antes de enterarse notan algunos comportamientos, pero cuando es sorpresa, genera una sensación de decepción y desencadena la crisis”.

Frauky enfatiza en la importancia de hablarlo, de guardar la calma y practicar el ejercicio de escucharse mutuamente, expresar, llorar, sentir el dolor y dejarlo ir. 

Cabe mencionar que quien sufre este tipo de infidelidad vive las etapas del duelo como la depresión, la ira, la culpa y la negación, porque “se trata de la pérdida de confianza, de las expectativas de vida y de la formación de un hogar que quizá se tenía con la otra persona. Si es gay lo más seguro es que la relación se acabe, diferente es cuando una pareja heterosexual de repente atraviesa por situaciones negativas y prefiere dejar a un lado lo sucedido para luchar por la relación”.

Empezar de cero es el primer pensamiento que naufraga en la mente de la persona que resulta afectada, lo que genera una avalancha de ideas cargadas de miedo y temor. 

Jiménez añade que el proceso para reponerse ante esta pérdida está basado en esperar y vivirlo. Dice, incluso, que durante los tres primeros meses es normal que la persona no lo asimile, duerma y coma poco, llora mucho y no tiene cabeza para trabajar ni para desempeñarse en las otras áreas de su vida. 

Así mismo, cree que es necesario dejar de lado la negación y aceptar que sí está pasando, que el manto se cayó y la verdad salió a la luz pública, así que resistirse al dolor causa que el sufrimiento se alargue más.

Sentir el dolor, hablarlo, llorar, perdonar al otro, sentir empatía y luego soltar hacen parte del proceso.

“La depresión es lo que más afecta y lo que más preocupa en el proceso, ya que, en un caso extremo, puede llevar al suicidio. Por tanto, es recomendable que la persona recurra a un psicólogo o a un psiquiatra y asista a las terapias. Por otro lado, es vital que sea empático, que vea  al otro con ojos de compasión, que mire si no estaba seguro de su sexualidad, en fin, se trata de identificar el verdadero motivo, sanar las heridas causadas, perdonarse a sí mismo, perdonar al otro e iniciar un proceso de reconciliación frente a la vida, para empezar a aceptar la realidad e iniciar una nueva vida”.

Sanar es para la especialista Machado lo primordial. Dice que es ineludible adaptarse y vivir el duelo, en el que pueda reevaluar cada ámbito de la vida y plantear qué es lo que desea y a dónde quiere ir.

“El proceso es de los dos. Es también para el homosexual, porque en ocasiones resulta común que la persona no había caído en la cuenta de su sexualidad o, por la misma sociedad, no había podido reconocerlo”. 

Para cerrar la relación, recomienda que se guarde la calma, se establezca un diálogo en el que puedan agradecer cada uno de los momentos vividos y el aprendizaje adquirido, de ahí la importancia de la comunicación.

Sepa que...

La psicóloga de pareja Liliana Machado da a conocer que la comunicación juega un papel importante en la aceptación. Dice que se logra cerrar el ciclo y las heridas se curan  a través de esta acción. “Cuando no sanamos quedan heridas abiertas y se da pie a emociones negativas (...) Si la parte afectada siente calma, es necesario que la  pareja dialogue”.

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