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Paseo 09 de Septiembre de 2016

Un colorido viaje por el Aviario Nacional de Colombia

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Por: Inguel Julieth de la Rosa Vence
Fotos: Orlando Amador Rosales 
 
En biodiversidad de aves, Colombia es líder a nivel mundial con 1.905 especies, según las estadísticas del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Hablamos de maravillas que sobrevuelan y colorean los cielos de esta parte de la Tierra y algunas de las cuales usted ahora puede admirar con sus propios ojos en Barú, zona insular de Cartagena de Indias.
 
Guacamayas bandera hacen parte de la exhibición de la especie psitácidas que dan la bienvenida al Aviario Nacional de Colombia, abierto en el km 14.5 de la vía Barú, con 1.800 aves de 138 especies, muchas de ellas rescatadas luego de su decomiso por tenencia ilegal.
 
El recorrido empieza en la selva húmeda tropical, uno de los tres ambientes ecosistémicos en los que se divide el Aviario de siete hectáreas. Al pasar por una cueva, ingresa a la primera gran jaula de inmersión, donde la percepción de encierro es casi nula. En este espacio vuelan aves como martín pescador, turpial y gallito de roca.
 
Siguiendo el camino puede conocer las especies sobre las que el Aviario tiene principal interés. “Los zoológicos en Colombia funcionan con tres fines: conservación, educación y recreación. Nosotros, en conservación, trabajamos en tres especies: paujil de pico azul, águila arpía y cóndor andino. Fuimos el primer lugar en el mundo que pudo reproducir el paujil de pico azul en cautiverio, tuvimos 11 crías en 2013 y la idea es seguir con esta reproducción hasta tener una población suficiente, cuyos hijos puedan ser liberados en la Sierra Nevada de Santa Marta, zona endémica de esta especie, o sea, el único lugar que habita en el mundo”, explica la veterinaria Paola Buitrago.
 
Es así como en esta enorme jaula puede apreciar muy de cerca el paujil de pico azul. Más adelante se topará con una pareja de águilas arpías y podrá pasar bajo el gran nido que han construido. 
 
“Uno de los índices de bienestar que nosotros manejamos es la reproducción. Cuando los animales se sienten bien en su hábitat, se reproducen. Entonces, por ejemplo, cada año de los pavos reales estamos teniendo 100 o 120 nuevos individuos; los flamencos dan unas 24 crías y las psitácidas también tienen una cría anual”, indica Buitrago.
 
Más adelante están los bosques de várzea, zonas inundables donde se forman algunas lagunas cuando llueve y que sirven de hábitat de aves como aruco y chavarrí. Continúa, en un área enramada, la exhibición de tángaras, según la veterinaria Buitrago, una de las especies que le da el primer puesto a Colombia en diversidad de aves. 
 
Una vez termina su recorrido por la selva húmeda tropical, puede adentrarse en la zona de litorales, donde abundan manglares y vuelan pelícanos, cormoranes y garzones soldados. A su paso también encuentra el área de fochas, justo antes de recorrer el hábitat de las cigüeñuelas, el ibis blanco y los coloridos flamencos, en otro gran espacio de inmersión.
 
El recorrido acaba en el lago de aves migratorias, donde hay patos barraquetes, pisingos y carreteros, que durante el invierno en Norte y Suramérica migran hasta este lugar. Así como estos patos, que a veces prefieren quedarse después de la época invernal, usted puede permanecer allí el tiempo que desee, al fin y al cabo estará en el aviario más grande de Colombia y uno de los más importantes en el mundo.
 
El Cóndor de los Andes. Por su reproducción en Latinoaamérica en el Aviario hay una pareja de cóndor de los Andes, traída de Chile, que está acompañada de algunas aves rapaces, como el águila de páramo. Su llegada al país es parte de la iniciativa del gobierno chileno que busca repoblar de cóndores la cordillera de Los Andes. 
 
Creando conciencia: “Muchas aves nos llegan aquí fracturadas, sin pico o deformes. A los que trabajamos en zoológicos nos encantaría que disminuyera la cantidad de animales que recibimos en mal estado por tenencia ilegal, y eso hace parte de la campaña educativa que nosotros aquí brindamos, pues en la medida en que la gente no los compre, las especies no se van a sacar de su medio y el proceso de conservación ya será desde su hábitat natural”, expresa la veterinaria Paola Buitrago.
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